lunes, 12 de abril de 2010

EL REGRESO


Dio medio giro a la llave y la puerta se abrio lentamente. El sonido chirriante que siempre le había caracterizado le llevo ante sus ojos. Un enorme pasillo que se interponia entre ella, Carlota y su antigua habitación.Cogio las maletas y comenzo avanzar mientras, con el pie acompañaba su cierre.

Hacia mucho tiempo que no había pisado aquellas losas. Aquel suelo que recorrio agatas palmo a palmo. Llenando todos sus rincones de juguetes y desorden. Ante siempre la atenta mirada de su abuelo.

Paro un instante delante de su habitación. El paso del tiempo no había avanzado en aquel lugar. Los mismos olores y la misma atmosfera que se respiraba hacia veinte años. Tardo en dar el primer paso, un escalofrio, le recorría todo el cuerpo. Mientras obsevaba su interior. Los botes de colonia, las muñecas y sus libros todo estaba intacto. Tal como lo habia dejado ordenado antes de su partida. Dejo las maletas sobre la cama y se acerco a la estanteria. Cogio un viejo libro, un antiguo diario. Lo desempolvo y comenzo a leerlo.

Su abuelo se lo regalo cuando era muy pequeña y en él juntos escribieron historias, decenas de historias. Que algunas recordaba vagamente y que ojeaba sobre sus paginas.

Se sento en su pupitre pasando, hoja a hoja, cada uno de los recuerdos que le venian a su mente. Repasando las cientos de historias que vivieron nieta y abuelo. Y que alguna vez gracias a las aptitudes de Carlota habían coseguido publicar en alguna revista local.

Siempre lo tenía presente y aunque hacia años que êl desaparecio. Su recuerdo, sus consejos y su buen hacer simpre habian estado presentes.

Siguio mirando el viejo diario un instante más, hasta que una voz interrumpio la lectura.

-¡Un gran hombre tú abuelo!-

Giro la cabeza

-¡Un gran hombre, padre!-

Carlota dejo el diario sobre la mesa y se incorporo para saludar a su padre

-Sabes? Muchos recuerdos, muchas imagenes y sensaciones. Se han abierto ante mi al entrar en casa-

-Sobre todo el abuelo.¿No?-

-¡Sobre todo, él!-

-¿Y madre?-

Pregunto con sorpresa, como si intentra dar una noticía que no pudiera esperar.

-Ultimando las compras ¿Porqué?-

-Por que me gustaría que fueseís como él. Unos grandes abuelos.-

Y sin más explicaciones se fundieron en un fuerte abrazo los dos.......

3 comentarios:

Aire de Alhena dijo...

Hay olores que permanecen por siempre y especialmente aquellos de nuestra niñez.

La vida sigue.

Un abrazo y me ha gustado "El regreso" y tu regreso.

Sara dijo...

Pues vaya regreso el tuyo...de 10...ya se te echaba en falta...estas historias sencillas, entrañables, cotidianas...hoy...tu historia, me ha hecho recordar más aún si cabe,( pues cada segundo del día la tengo presente) a mi abuela "otra gran mujer", que vive conmigo día a día aunque desde otra dimensión, siempre acompañándome, guiándome, cuidándome y cuidando de los mios...
...por eso...me ha gustado mucho más aún..."tu regreso" en todos los sentidos.
Abrazotes

Carla dijo...

Que excelente historia, muy buena narración, y muy buen ritmo .